El gobernador Rolando Figueroa firmó el decreto 97 que reglamenta la ley Invierta en Neuquén, un régimen provincial diseñado para atraer proyectos de inversión en múltiples sectores de la economía, con el objetivo de diversificar el perfil productivo y ampliar el alcance del desarrollo más allá de Vaca Muerta.
La reglamentación, que llega a ocho meses de la sanción de la norma en la Legislatura, establece los alcances operativos del régimen y habilita formalmente su puesta en marcha. A partir de ahora, la provincia contará con un esquema claro de incentivos fiscales y financieros para captar capitales privados interesados en radicarse en territorio neuquino.
El programa está dirigido tanto a personas humanas como a sociedades que desarrollen actividades en parques industriales, turismo, ciencia y tecnología, producción agropecuaria y agroindustrial, forestación, generación de energía, salud, tratamiento de residuos industriales, logística, infraestructura y servicios, entre otros rubros estratégicos.
Uno de los ejes centrales del decreto es la creación de una ventanilla única digital, a través de la cual los interesados deberán presentar sus proyectos. Allí se exigirá la documentación respaldatoria, el detalle del monto de inversión por etapas, el esquema de financiamiento previsto y una estimación de la cantidad de puestos de trabajo a generar.
Con la reglamentación también quedó conformado el Comité Provincial de Inversión (CPIN), que tendrá a su cargo la evaluación técnica, económica y ambiental de las propuestas, así como la recomendación sobre la aceptación o rechazo de cada iniciativa.
Por el Ministerio de Economía integrarán el CPIN el secretario de Producción, Diego García Rambeaud, y el subsecretario de Industria, Juan Manuel Morales, mientras que por la Jefatura de Gabinete fue designada la directora provincial de Asuntos Institucionales, Victoria Flores Agüero.
El análisis de los proyectos deberá contemplar múltiples variables, entre ellas la viabilidad técnica y operativa, la sostenibilidad económica y financiera, el impacto ambiental y territorial, la contribución al desarrollo regional, la generación de empleo y el grado de innovación, además de su alineación con el Plan de Desarrollo Productivo e Industrial de la provincia.
El decreto establece un sistema de evaluación polinómica que asignará a cada proyecto una pertinencia alta, media, baja o nula. Para ello se calificará del 1 al 5 en siete ejes ponderados: territorialidad (20%), empleo (20%), nuevas actividades (15%), sustentabilidad (15%), innovación (10%), inclusión (10%) y exportación (10%).
En función de ese dictamen, el CPIN podrá recomendar la localización del proyecto y los beneficios a otorgar, aceptar total o parcialmente los incentivos solicitados, requerir su reformulación o incluso rechazar la propuesta de manera fundada.
Entre los beneficios previstos por el régimen se incluyen la estabilidad fiscal por hasta 10 años, exenciones en los impuestos sobre Ingresos Brutos o Inmobiliario, acceso a tierras públicas provinciales y líneas de financiamiento a tasa subsidiada a través del Banco Provincia del Neuquén.
Desde el Ejecutivo neuquino destacan que la reglamentación de Invierta en Neuquén busca generar previsibilidad, reglas claras y competitividad fiscal, en un contexto nacional e internacional donde las provincias compiten activamente por captar inversiones productivas.
Con este paso, el gobierno provincial apuesta a consolidar un modelo de desarrollo más equilibrado, capaz de aprovechar el impulso energético de Vaca Muerta, pero también de promover nuevas actividades que fortalezcan el empleo, la innovación y el crecimiento sostenible en todo el territorio neuquino.
Fuente: Info Energía



