Por disposición del Ministerio de Seguridad de Río Negro, se despliega un amplio operativo de control en accesos estratégicos, terminal de colectivos y puntos de alto tránsito de Bariloche, El Bolsón, El Foyel y Dina Huapi y, con participación de distintas áreas de la Policía provincial para reforzar la prevención del delito y garantizar mayor seguridad en la región.
Los procedimientos se llevan adelante de forma simultánea en rutas, ingresos y espacios de circulación masiva. Allí, efectivos del Departamento Sustracción de Automotores, División Toxicomanía, Sección Canes y Cuerpo de Seguridad Vial trabajan de manera coordinada, combinando experiencia, tecnología y presencia territorial. La imagen es clara: controles visibles, móviles apostados y personal activo en cada punto clave.
A su vez, los operativos ponen el foco en la identificación de vehículos y personas. En los accesos a las ciudades, se inspeccionan rodados, verificando documentación, estado de los vehículos y posibles irregularidades. Este control permite detectar desde infracciones hasta situaciones más complejas, como pedidos de secuestro o transporte ilegal.
Por otro lado, el trabajo de Toxicomanía y la Sección Canes suma un componente determinante. Los perros entrenados recorren equipajes, baúles y sectores de carga, especialmente en la terminal de ómnibus, donde circulan a diario cientos de pasajeros. En ese escenario, cada bolso y cada encomienda puede ser revisado, en una tarea silenciosa pero efectiva que apunta a frenar el traslado de sustancias ilegales.
Además, el control sobre el transporte público adquiere un rol central. En la terminal, personas de distintas provincias son sometidas a verificaciones preventivas, en un procedimiento que busca anticiparse a posibles maniobras delictivas. La dinámica es ágil, pero firme: se controla sin demoras excesivas, pero con la atención puesta en cada detalle.
En paralelo, el Cuerpo de Seguridad Vial refuerza su presencia en rutas y accesos, donde se supervisa la circulación y el cumplimiento de las normas. Conductores jóvenes, familias y trabajadores que transitan diariamente por estos corredores se encuentran con controles que, lejos de incomodar, aportan orden y previsibilidad en zonas de alto flujo.
Finalmente, el despliegue refleja una decisión concreta de sostener la prevención con acciones visibles y constantes. La articulación entre áreas especializadas permite cubrir distintos frentes al mismo tiempo, generando un efecto claro: más control, más presencia y una mayor sensación de resguardo para quienes viven y circulan en la región andina.
Fuente: Prensa Gobierno de Río Negro



