Casinos privados, la herencia de los ´90

Viedma – Juan José Tealdi, referente del Partido Socialista rionegrino y actual candidato a Defensor del Pueblo de Viedma, fue la primera voz disonante en argumentar su rotundo no al casino, en la Audiencia Pública. El auditorio tuvo que esperar dieciséis turnos antes de poder escuchar sus argumentos contra el negocio de las máquinas tragamonedas.

A continuación compartimos los puntos que sirvieron a la exposición del ex Presidente del Partido Socialista de Río Negro.

Su participación se estructura de lo general a lo particular

Antes de entrar en esa estructura de la participación explicó que no se dirigía a la empresa porque su objetivo es el lucro y su interés es la ganancia, explicó que comprendía a los trabajadores en defensa de su trabajo y enfatizó que se dirigía al poder político municipal, el sr. Intendente y las/os 9 concejales que, una vez resuelta por la provincia la prórroga, tienen autonomía para decidir en qué lugar de la ciudad se podría instalar el casino y dejó en manos de la mesa el proyecto de la concejala Arregui modificando la zonificación y dejando como único lugar posible de instalación del casino el balneario El Cóndor.

A continuación, mostrando la imagen de la maqueta del proyecto que estuvo todo el tiempo como telón de fondo, dijo que esa foto era incompleta y que le faltaba el marco.

Ahí se refirió a la caída del estado de bienestar a fines de los 80 –En nuestro país la respuesta política a ese proceso fue la década de degradación nacional encabezada por el ex presidente Menem. Deshacerse de SOMISA Y DE HIPASAM no solo fue dejar trabajadores en la calle, fue perder un instrumento de manejo público de la industria de base y tener esa herramienta económica productiva para tener soberanía. Lo mismo con el agua, el saneamiento que dejaron de ser servicio público para pasar a ser negocio privado y así con tantas actividades que daban independencia y dominio económico del estado por sobre los grandes grupos privados.

Para ilustrar se refirió a los informes OXFAM que expresan que el 1% de la población mundial posee más riqueza que el resto del planeta y los 8 hombres más ricos del mundo tienen lo mismo que 3.600 millones. La desigualdad no es nueva, pero su magnitud actual es tal que el mismísimo Foro Económico –espacio privado creado por los beneficiados de esa desigualdad- y el Banco Mundial, lo han reconocido y plantean la necesidad de “promover una prosperidad compartida”. Barack Obama, dijo en la Asamblea General de la ONU (2016): “Un mundo en el que el 1% de la humanidad controla tanta riqueza como el 99% más pobre nunca será estable”.

en síntesis se redujo el poder del estado y se privatizaron muchos espacios no solo en lo económico sino en lo político (dio el ejemplo de la venta de SOMISA (industria de industrias) e HIPASAM en los ´90 que hizo perder al Estado un instrumento de política económica fundamental. a los gobernantes los votamos pero a los empresarios no y son los que deciden por nosotros y por los gobernantes en muchos casos.

en este marco surgieron los casinos y los bingos privados en los fatídicos años ´90 y se transformaron en fuente de ganancia enorme de empresarios y el lugar donde los gobernadores van a buscar auxilio financiero luego del desguace del estado por lo general a cambio de financiar campañas u otro tipo de devolución de favores.

Antes de entrar en el tema específico del casino de Viedma un concepto más: Como ya dije, la globalización es la privatización al máximo posible de la esfera pública y se refuerza metiéndose en la esfera privada induciendo hábitos de consumo y de comportamiento social. Creemos que vivimos la vida que pensamos pero en gran parte vivimos la vida que nos inducen a llevar lo que genera gran lucro a quienes nos venden las cosas que supuestamente nos hacen felices.

A través de las nuevas tecnologías nos hacen comprar, nos hacen tomar determinados hábitos de vida (Sociedad de consumo –sociedad controlada-, recordar a George Orwel que escribió en la primera mitad del siglo XX el libro: 1984 ministerio de la verdad).

Vivimos en una Matrix una vida que no es la real. Descripción de la Matrix de Morfeo que le ofrece a Neo optar por la píldora azul para seguir en el mundo virtual o la roja para conocer y vivir la vida real.

A continuación mencionó que el libro de Federico Poore y Ramón Indart es de alguna manera esa píldora roja. “Ustedes pueden optar por no leerlo o leer el libro de las promesas de inversión que nos harán felices y aquí me pregunto qué es ser feliz”, dijo Tealdi, quien invitó a leer el libro “El Poder del Juego”.

Gobernar no es solo administrar recursos, es jugarse por una concepción y una forma de vida y tratar de persuadir a las y los conciudadanos de que esa forma es mejor que otras. Es combatir la desigualdad en todos sus aspectos. La anulación de los concursos de belleza tradicionales es una forma de combatir la desigualdad que el Concejo Deliberante se animó a acompañar y no vemos que desde la intendencia se haga algo al respecto. Por qué no se animan a frenar este negocio millonario que además nos empobrece, nos hace cada vez más desiguales y nos enferma?

Los líderes en los que tratamos de reflejarnos cada uno en su tiempo tuvo posturas desde sus convicciones: Yrigoyen, Juan B. Justo y Perón, señalaron un camino a seguir. Mandela se negó a derramar sangre de los blancos para vengar las matanzas y la segregación histórica de los negros por el apartheid y fue la piedra angular de la construcción de la democracia y mayor igualdad en su país. Siempre falta más pero se camina hacia el objetivo cuando se marcha sobre camino firme.

Al finalizar, indicó que no intentaba dar un golpe bajo, pero el ex intendente Ferreira, como Convencional, dijo que “el casino no puede estar tiro de bicicleta”, algo habrá querido decir…

Para una mejor comprensión de este punteo, recomendamos escuchar el audio de la exposición.

 

Fuente: Secretaría de Comunicación Partido Socialista de Río Negro