En Bariloche, 2 de cada 10 niños y niñas en edad escolar no duermen lo suficiente, más de la mitad no mantiene la regularidad de horarios entre los días de semana y los fines de semana, y 8 de cada 10 utilizan pantallas antes de dormir, según un estudio de la Universidad Nacional de Río Negro que analiza la calidad del sueño y sus efectos en la salud infantil.
Un grupo de docentes e investigadores, principalmente de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), que se dicta en Bariloche, lleva adelante un estudio de control de la salud en niños y niñas en edad escolar, focalizado en factores de riesgo de malnutrición, entre ellos el sueño.
El estudio, desarrollado desde el Centro Patagónico Interdisciplinario de Investigaciones en Salud (CePIIeS-UNRN), se realizó mediante el relevamiento anual de salud escolar en escuelas públicas de la ciudad.
Se evaluó a niños y niñas de nivel preescolar, primer grado y séptimo grado de diversas escuelas públicas de la ciudad de Bariloche.
Se estipula como el Día Mundial del Sueño al 13 de marzo, una promoción impulsada por la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, con la que se intenta concientizar sobre la importancia de un buen dormir y sus implicancias para la salud, así como el bienestar en general.
Del estudio se desprende que, en Bariloche, 2 de cada 10 niños y niñas en edad escolar no duermen lo suficiente. Los niños y niñas de entre 4 y 12 años necesitan dormir entre 9 y 10 horas diarias para lograr un buen crecimiento y desarrollo evolutivo, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el rendimiento escolar y deportivo, y favorecer una adecuada integración social.
Asimismo, los niños y niñas en edad escolar que se acuestan y se levantan en horarios similares durante los días de semana y los fines de semana, presentan menor riesgo de desarrollar enfermedades a futuro, mejor rendimiento académico y deportivo, y menos problemas de salud mental en la adolescencia.
Sin embargo, en Bariloche, 6 de cada 10 niños y niñas se acuestan y se levantan con más de una hora de diferencia entre los días de semana y los fines de semana. Es decir, que no mantienen rutinas con tiempos regulares para comer y dormir los días de semana comparado con los fines de semana. Por ello es importante que duerman las horas suficientes tanto en la semana como el fin de semana y que los horarios de acostarse y despertarse sean similares.
Una estrategia eficaz para mejorar la calidad y la duración del sueño es evitar el uso de pantallas en el dormitorio al momento de dormir. Aquellos niños y niñas que no utilizan dispositivos electrónicos antes de acostarse presentan una mejor calidad de sueño y, en general, una mejor calidad de vida.
En Bariloche, 8 de cada 10 niños y niñas en edad escolar utilizan pantallas al momento de ir a dormir. Desde el grupo de investigación sostienen que “existe suficiente evidencia para decir que el uso frecuente de dispositivos electrónicos antes de la conciliación del sueño tiende a hacer que tanto niños como adultos se duerman más tarde de lo esperado, tengan una mala calidad de sueño y tengan un peor rendimiento cognitivo, emocional y físico al otro día.”
El proyecto de investigación “Evolución del estado nutricional y factores asociados a la malnutrición en la niñez y adolescencia en la ciudad de San Carlos de Bariloche, Argentina” está integrado por el Grupo de Investigación en Calidad de Vida y Salud en la Niñez, dependiente del CEPIIeS-UNRN, y cuenta con el siguiente equipo:
Directora: Betina Buttó (CEPIIeS-UNRN)
Codirectora: Paola D’Adamo (CEPIIeS-UNRN)
Gilda Malena Garibotti (Universidad Nacional del Comahue)
Mariana Lozada (INIBIOMA – CONICET)
María Lorena Leive (CEPIIeS-UNRN – UBA)
Marcos Clausen (Hospital Zonal Bariloche – UNRN)
Nancy Correa Flensborg (Hospital Zonal Bariloche)
Mariano Pablo Vallejo (Hospital Zonal Bariloche)
Vanesa Gabriela Pérez (Hospital Zonal Bariloche)
El programa trabaja en líneas de prevención con intervenciones en la comunidad, en publicaciones que informen a la comunidad científica del impacto de los hábitos que los barilochenses estamos fomentando en nuestras infancias, y en intervenciones posibles que tiendan a una mejora en la calidad de vida de las familias.
Fuente: Prensa UNRN



