Las Grutas: crece la afluencia de turistas, pero se consolidan las “escapadas” cortas y el consumo cuidado

El balance de la primera quincena marca un escenario moderadamente positivo. Los prestadores advierten que el clima define los viajes y reclaman mayor anticipación en la promoción de los eventos de febrero.

La temporada estival en la costa rionegrina transita su primera etapa con un balance que combina alivio y cautela. Si bien desde el sector comercial y turístico destacan un incremento en la cantidad de visitantes respecto a ciclos anteriores, el comportamiento del veraneante ha mutado: las vacaciones quincenales ceden terreno ante estancias breves y el gasto se mantiene bajo un estricto control presupuestario.

Según el análisis realizado por integrantes de la Cámara de Comercio y Turismo local y la Asociación de Panificadores, el escenario de la primera quincena es de un «balance moderadamente positivo», sostenido por un mayor volumen de gente que compensa la cautela en el gasto.

El fin de las vacaciones largas

Los prestadores coinciden en que se observa un cambio notorio en los hábitos del turista. El modelo tradicional de vacaciones prolongadas ha sido desplazado por una dinámica de «escapadas», concentrando el grueso de la actividad entre el jueves y el domingo.

Este fenómeno genera una marcada diferencia de circulación respecto a los días hábiles de la semana. Asimismo, indicaron que el factor climático se ha vuelto determinante: la planificación de los viajes está atada a la consulta permanente del pronóstico, lo que vuelve a la demanda más volátil.

Bolsillos ajustados

En el plano económico, el perfil del visitante actual prioriza el cuidado del presupuesto. «El turista cuida su dinero y prioriza determinados consumos», explican desde el sector. Aunque reconocen que no se trata de un turismo de alto poder adquisitivo, afirman que la actividad se mantiene estable, permitiendo sostener el funcionamiento de los comercios con niveles de trabajo similares a años anteriores, compensando leves retracciones con los picos de los fines de semana.

Ordenamiento en la playa y agenda de febrero

El crecimiento de la afluencia trae aparejados desafíos de gestión. Desde el ámbito privado remarcan la importancia de profundizar la articulación con el Estado para el ordenamiento comercial, especialmente en lo referido a la venta ambulante en la playa.

Se señala la necesidad de avanzar en una regulación más clara que defina los productos habilitados y evite la superposición de actividades para preservar la experiencia del visitante. No obstante, se valora positivamente el fortalecimiento de los controles realizados por el área de Comercio durante la presente temporada.

Finalmente, con la mira puesta en febrero, la preocupación pasa por la estrategia de difusión. De cara a eventos clave como el Carnaval y la Fiesta del Golfo, los comerciantes consideran fundamental «reforzar las acciones de promoción con mayor anticipación». La expectativa es que, mediante una planificación conjunta, se logre traccionar demanda para el último tramo del verano.

Gentileza Nación Escriba