Desde el Consejo Directivo Central de UnTER nos solidarizamos con un docente de la ciudad de Allen y su compañera, quienes preocupadxs por un estudiante de una familia de barrio “El Progreso”, acudieron a su domicilio a llevarle algunas actividades para poder mantener el vínculo pedagógico y además para conocer la realidad en la que viven. En ese momento, el vehículo donde se encontraba la maestra, fue alcanzado por algunas balas, una traspasó el parabrisas y le pasó cerca de su cabeza.

Desde el sindicato hemos repetido hasta el cansancio que no es verdad que el 91 % de nuestrxs estudiantes esté realizando los trabajos propuestos por sus docentes, y que esa situación no tiene que ver con la falta de compromiso sino que se relaciona con la falta de herramientas tecnológicas y la escasa o nula conectividad que hay en muchos lugares de la provincia.
En la tarde de hoy, estxs compañerxs, fueron a ver a ese estudiante que “no se conectaba” en su auto particular. El docente se bajó a entregarle las fotocopias a la mamá del niño mientras su compañera permanecía en el vehículo. En ese momento dos muchachos con armas de fuego pasaron por el lugar, dispararon y una de las balas impactó en la luneta del auto, otra quedó incrustada en las chapas del auto y otra traspasó el parabrisas pasando muy cerca de la cabeza de la trabajadora de la educación.
Es por ello que hacemos responsable de la angustiante y peligrosa situación que vivieron nuestrxs compañerxs al Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro por no garantizar que los recursos tecnológicos y la conectividad estén disponibles para todxs; obligando en estos casos a lxs docentes a buscar distintas estrategias para mantener el vínculo afectivo y pedagógico con lxs estudiantes y sus familias, exponiéndose claramente no solo a contagiarse del covid 19.
Fuente: Prensa Unter



