A pocos días del inicio de clases del Instituto Vaca Muerta, más de 30.000 personas ya forman parte de su base de datos y unas 17.000 completaron el proceso formal de inscripción para acceder a las primeras capacitaciones orientadas a la industria del shale.
El proyecto, impulsado por la Fundación YPF, comenzará sus actividades el 9 de marzo y tendrá su inauguración oficial el 16 de marzo con la participación de empresas del sector, sindicatos y autoridades gubernamentales.
El instituto funcionará en el Polo Científico Tecnológico de la ciudad de Neuquén, donde contará con un edificio de casi 3.000 metros cuadrados destinado a la formación teórica y equipado con tecnología utilizada por la industria.
La iniciativa busca reducir la brecha entre la formación académica y las necesidades operativas de la industria de petróleo y gas, especialmente en el contexto de crecimiento de Vaca Muerta.
Las capacitaciones están diseñadas para formar perfiles técnicos vinculados a las operaciones de campo, entre ellos operadores de perforación, fractura y producción, además de especialistas en mantenimiento eléctrico y mecánico.
También se incluyen perfiles vinculados a la operación de plantas de tratamiento de agua, petróleo y gas, áreas clave dentro del desarrollo de los yacimientos no convencionales.
Los programas tendrán una duración aproximada de entre 320 y 340 horas, distribuidas en unas 15 semanas de cursado.
Durante las primeras siete semanas se dictarán módulos transversales comunes a todos los estudiantes, mientras que en las últimas ocho semanas se abordarán contenidos específicos según la especialización elegida.
Uno de los componentes centrales de la formación será la seguridad operativa, considerada un eje transversal de todos los cursos debido a los riesgos asociados al trabajo en la industria hidrocarburífera.
El instituto también incorporará aulas laboratorio y cinco salas de simulación para replicar situaciones reales de operación en los yacimientos.
Entre las novedades más destacadas del proyecto se encuentra el denominado “Pozo Escuela”, que funcionará en el área Río Neuquén.
Allí los estudiantes podrán realizar prácticas en un equipo real de perforación, replicando las condiciones operativas que luego enfrentarán en los yacimientos.
El esquema formativo tendrá un fuerte componente presencial, con entre el 80% y el 90% de las actividades realizadas de manera práctica o en laboratorio.
Para el primer año se prevé una oferta inicial de 672 cupos, divididos entre cursos para operadores y capacitaciones específicas en seguridad operativa en yacimientos.
Durante el resto del año se sumarán nuevas convocatorias que elevarán el total de vacantes disponibles.
Según las proyecciones del instituto, el programa podría alcanzar una capacidad de formación de entre 4.000 y 5.000 personas por año a medida que crezca la demanda de personal calificado para el desarrollo del shale.
El certificado que obtendrán los estudiantes estará avalado por el Consejo Provincial de Educación del Neuquén, en un esquema que articula la capacitación con empresas, sindicatos y organismos públicos vinculados a la industria energética.
Fuente: Info Energía



