En el marco de la 133ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, el 4 de agosto, con sol a pleno se celebró la tradicional misa de campo en la pista central organizada por Misiones Rurales Argentinas (MIRA).

La celebración fue presidida por el padre Daniel Agostinelli, de la congregación de los Oblatos de la Virgen María, asesor eclesiástico de MIRA, y se ofreció en acción de gracias por el campo argentino. El lema escogido encierra un compromiso: “En el servicio vayamos al encuentro de la familia rural”.

Asistió el presidente de la SRA, Daniel Pelegrina, quien fue invitado a entregar junto a la presidenta de Misiones Rurales Argentina, Dina Livingston, el Premio Ave María que esa institución otorga anualmente a maestros rurales que se destacan por su labor docente, comunitaria y de servicio. En esta oportunidad lo recibió el maestro Mario Waijer, director de la Escuela de Paraje San Vicente, provincia de Misiones.

El coro de la Cantoría de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, dirigido por María Ayelen Santángelo, Gabriel Candia y el maestro Facundo Sacco, tuvo a su cargo la musicalización durante la Misa como también la interpretación del Himno Nacional Argentino al cierre de la celebración.

La fe y la tradición se combinan en la preparación del altar donde se apela a la variada producción nacional. Se arma sobre fardos de pasto, con maíces, cañas de azúcar, flores, frutas y verduras, ponchos salteños, fajas artesanales y elementos de la cocina campera.

También se destacan dos fanales franceses de principios del 1900, una imagen de Jesús representativo del Señor del Milagro y la Virgen María tallada en madera, obra que un inmigrante europeo -anónimo- dejó en Misiones Rurales Argentinas.

Otro clásico de la escenografía son los animales campeones de las distintas razas que fueron ubicados a ambos lados del altar.
Los animales y demás frutos de la tierra fueron bendecidos por el sacerdote previo al inicio de la misa.
Fuente: Prensa PUKEN



