El sector energético argentino se encamina a un superávit histórico en 2026, impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta, la caída de importaciones y mejores precios internacionales.
El sector energético argentino se encamina a un superávit histórico en 2026, impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta, la caída de importaciones y mejores precios internacionales.