Viedma – La concejala del bloque Vamos con Todos se reunió con Eugenia Serra para avanzar en su propuesta de abrir los talleres municipales a personas desde los 14 años y en el rediseño de la calle 20.
En Viedma, quien tiene entre 14 y 17 años y quiere aprender un oficio hoy no tiene dónde hacerlo: los talleres municipales están pensados para personas mayores de edad. Y en el oeste de la ciudad, miles de vecinos y vecinas transitan a diario por una calle 20 angosta, con colectivos, autos estacionados y accidentes que se repiten. Esos dos temas fueron los que la concejala Lorena Alan llevó a su reunión con la jefa de Gabinete del Municipio de Viedma, Eugenia Serra, en el marco de la ronda de encuentros que viene manteniendo con funcionarios del Ejecutivo.
Un oficio desde los 14 años, en el barrio
La concejala del bloque Vamos con Todos y dirigente de Comunidad Organizada propuso que los talleres que ya dicta el Municipio, como gastronomía, peluquería, electricidad domiciliaria, construcción en seco y corte y confección, se abran a personas desde los 14 años y se lleven a clubes, salones comunitarios e instituciones de cada barrio. No se trata de crear programas nuevos, sino de ampliar el acceso a los que ya existen.
“Un adolescente que está en un taller aprendiendo un oficio, o en un club haciendo deporte, es uno menos en la calle. Tiene un lugar al que ir, un grupo, un adulto que lo acompaña y se lleva un saber que le sirve para toda la vida. Si hoy se discute la responsabilidad penal desde los 14 años, el Estado tiene que llegar primero con oportunidades”, señaló Alan.
La calle 20, una arteria que los barrios desbordaron
La calle 20 conecta los barrios 22 de Abril, 30 de Marzo, Esperanza, Lavalle, Mi Bandera y Nehuén. Cuando se trazó, solo existían Lavalle y Mi Bandera; los barrios que llegaron después sumaron cientos de familias y un tránsito que su calzada reducida no logra absorber.
Alan ya se reunió por este tema con las áreas de Obras Públicas, Tránsito y Servicios Públicos del Municipio. Su propuesta es construir dársenas de estacionamiento aprovechando las veredas anchas, para liberar la calzada por donde pasan los colectivos, y busca que la obra se incluya en el presupuesto municipal 2027. La concejal también expresó que se pueden analizar otras opciones. Por otro lado, la edil descartó la mano única y planteó que el diseño final se defina junto a las juntas vecinales. “Una obra así tiene que discutirse con todos los actores y, sobre todo, con quienes viven ahí”, afirmó.
Formación para adolescentes y una calle segura parecen temas distintos, pero en el oeste de Viedma son parte de la misma realidad: barrios que crecieron rápido y que necesitan que el Estado crezca con ellos. “Que un adolescente tenga dónde aprender un oficio y que una familia pueda cruzar la calle tranquila son reclamos del barrio. Nuestro trabajo es que lleguen a quien tiene que resolverlos”, concluyó Alan.


