Hoy la CARPA ROJA DE LA DIGNIDAD de los trabajadores y trabajadoras cumple un mes enfrente de la oficina de la gobernadora. Más allá de la presencia poco frecuente de la mandataria en su lugar de trabajo, es el sitio desde donde se supone gobierna. Y si ella no acude a su puesto, nosotros vamos a donde se encuentra. Por eso en Viedma solemos marchar hasta la residencia, a la tarde o a la noche, o nos presentamos en algunos actos provinciales donde acude en esta época de pre campaña. Vamos para que escuche, vea y se haga cargo de la situación de pobreza de miles de trabajadores y trabajadoras de la administración que comanda y empiece a buscar soluciones sustentables en el tiempo. Nuestra carpa es una herramienta que usamos agotadas cientas de instancias de solicitud de escucha, diálogo genuino y pedidos al gobierno para que muestre interés por la situación de los trabajadores y trabajadoras.
El pasado lunes, en las inmediaciones de una acto en el DPA de Catriel y a cambio de que paren el sonar de los bombos de UPCN, la mandataria atendió unos pocos minutos a un reducido grupo de trabajadores a quienes, para sorpresa de los compañeros y compañeras, les preguntó ‘¿que es lo que reclaman?’. Los agentes le detallaron lo difícil que es sobrevivir en estos tiempos con los magros salarios que paga el gobierno. Que venimos desde 2018 cobrando mes a mes menos que el costo de vida y que la suma de rebajas hace ya imposible la subsistencia. Como ejemplo solamente le comentaron que en Catriel, un kilo de pan sale casi doscientos pesos -mensualmente representa el 15% del salario-, le hablaron de los alquileres, los impuestos, las zapatillas para sus hijos, las deudas cada vez más grandes de los trabajadores para poder sobrevivir. La gobernadora les dijo que “el 13% semestral es lo máximo que puedo”, así en primera persona, y luego justificó la afirmación diciendo que es así “porque ‘recibí una provincia económicamente fundida” (del anterior gobierno comandado por Alberto Weretilneck, se entiende).
O sea, desde 2018 nos vienen recortando salario, dos gobiernos del mismo color y resulta que ahora no puede dar lo que nos corresponde porque fundieron económicamente la provincia.
Desde este sindicato seguiremos reclamando, en la carpa, en las calles, en las rutas, en los organismos, en la casa de funcionarios públicos, porque esperamos que alguna vez pongan la cara y salgan a dar respuestas. Si ellos no vienen a dialogar, a preguntar, a explicarnos con el respeto que todo ser humano se merece, nosotros vamos a recordárselo.
Mañana, trabajadores de Valle Medio se trasladan a Río Colorado para hacer movilización y corte de rutas. En Alto Valle también hay acciones sorpresivas programadas.
Fuente: Prensa UPCN



