El Gobierno nacional informó que el proyecto Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS) ya superó el 50% de avance, en lo que definió como la obra de infraestructura energética más relevante de las últimas cinco décadas para la Argentina.
La iniciativa permitirá unir la cuenca neuquina con la costa atlántica de Río Negro, ampliando de manera sustancial la capacidad de exportación de petróleo y resolviendo uno de los principales cuellos de botella del desarrollo de Vaca Muerta.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que se trata de una obra financiada íntegramente con capital privado, que apunta a consolidar un nuevo esquema de crecimiento basado en mayores exportaciones y generación de divisas.
El oleoducto tendrá una extensión total de 437 kilómetros y permitirá transportar hasta 550.000 barriles diarios de crudo hacia 2027, convirtiéndose en una pieza clave de la infraestructura energética nacional.
El proyecto VMOS conecta la localidad de Añelo, en Neuquén, con la terminal portuaria de Punta Colorada, en la costa de Río Negro, desde donde el petróleo podrá enviarse directamente a mercados internacionales.
La obra es impulsada por un consorcio de empresas liderado por YPF, junto a Vista, Pan American Energy, Chevron, Shell, Pluspetrol, Tecpetrol y Pampa Energía.
La inversión total estimada asciende a 3.000 millones de dólares y busca acompañar el crecimiento acelerado de la producción no convencional, que hoy encuentra límites en la capacidad de transporte disponible.
Desde el punto de vista técnico, el oleoducto contará con caños de 30 pulgadas de diámetro y una capacidad inicial de despacho de 180.000 barriles diarios hacia fines de 2026, en su primera etapa operativa.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la incorporación de un tramo submarino de 15 kilómetros y un sistema de monoboyas que permitirá cargar crudo directamente en buques de gran porte en alta mar.
Este esquema logístico habilitará exportaciones a gran escala, reducirá costos operativos y abrirá nuevas rutas comerciales para el petróleo argentino.
La magnitud del emprendimiento requirió una estructura financiera inédita: VMOS S.A. firmó un préstamo sindicado por 2.000 millones de dólares con un grupo de 14 bancos internacionales, entre ellos Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander.
El crédito cubre el 70% del capital necesario, mientras que el 30% restante es aportado por las empresas socias, bajo un esquema de project finance que marcó el regreso del financiamiento internacional para grandes obras energéticas en el país.
El proyecto está adherido al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que permite acceder a beneficios fiscales y mejorar la previsibilidad para los inversores.
Según proyecciones oficiales, la puesta en marcha del VMOS podría generar exportaciones adicionales por hasta 15.000 millones de dólares en los próximos años, fortaleciendo la balanza energética y el desarrollo de la cadena de valor hidrocarburífera.
El inicio de operaciones del Vaca Muerta Oleoducto Sur está previsto para fines de 2026, con el objetivo de posicionar a la Argentina como un actor relevante en el comercio energético internacional, con salida directa desde la Patagonia al Atlántico.
Fuente: Info Energía



